Pasos
- Tritura todo: Coloca las espinacas, el agua, los huevos y la sal en una licuadora. Tritura durante aproximadamente un minuto hasta obtener una mezcla completamente homogénea y de color verde intenso.
- Calienta la sartén: Calienta la mantequilla y el aceite de aguacate juntos en una sartén antiadherente a fuego medio.
- Cocina las tortitas: Vierte la mezcla en la sartén para formar las tortitas, del tamaño que prefieras. Cocínalas hasta que los bordes cuajen y la base esté firme; luego, dales la vuelta y cocina el otro lado hasta que estén listas. Repite el proceso con el resto de la mezcla, añadiendo un poco más de mantequilla o aceite a la sartén según sea necesario.
Notas
La clave está en la licuadora: las espinacas se integran por completo con los huevos, por lo que no quedan trozos de hoja que un niño quisquilloso pueda apartar. Las espinacas aportan fibra, hierro, folato y vitamina K, y triturarlas junto con los huevos es una de las formas más sencillas de incorporar verduras al desayuno de los niños. Los huevos proporcionan proteínas completas y colina, un nutriente esencial para el desarrollo cerebral. Sírvelos acompañados de aguacate en láminas, una cucharada de yogur griego natural para mojar o una porción de kimchi «Naked and Famous» de Volcano Kimchi; al no ser picante, los niños pueden comerlo directamente del frasco, además de aportar un extra de probióticos a la comida. También son ideales para llevar fríos en la lonchera.