Pasos
- Tritura en el procesador de alimentos: Añade la mantequilla de frutos secos o de semillas, la avena y el endulzante que hayas elegido a un procesador de alimentos. Si utilizas dátiles, asegúrate de que estén sin hueso y blandos. Tritura hasta que todo se combine y forme una mezcla espesa y pegajosa que mantenga su forma al presionarla.
- Forma las bolitas energéticas: Con una cuchara, toma pequeñas porciones de la mezcla y forma bolitas del tamaño de un bocado con las manos.
- Cubre con la cobertura que prefieras: Elige tu cobertura y extiéndela sobre un plato. Usa coco rallado para obtener un dulce sabor tropical, semillas de chía para un impulso adicional para la salud intestinal o una mezcla de ambos para disfrutar de lo mejor de los dos mundos. ¡Pasa cada bolita por la cobertura hasta que quede completamente cubierta!
- Refrigera y disfruta: Coloca las bolitas energéticas en el refrigerador durante 15 a 20 minutos para que se endurezcan. ¡Luego, disfruta! Guárdalas en un recipiente hermético en el refrigerador.
Notas
La mantequilla de almendras es rica en grasas saludables, vitamina E y magnesio, que favorecen la salud intestinal y el desarrollo cerebral. Si tu hijo tiene alergia a los frutos secos, la mantequilla de semillas de girasol funciona perfectamente y es igual de nutritiva. Los dátiles son un excelente endulzante de alimentos integrales, ricos en fibra natural y minerales beneficiosos para la salud intestinal. Las semillas de chía aportan un extra de omega-3 y fibra prebiótica que alimentan las bacterias buenas del microbioma intestinal de tu hijo. Estas bolitas energéticas pueden conservarse en el refrigerador hasta una semana o congelarse hasta un mes. ¡Prepara una gran cantidad al comienzo de la semana para tener un snack rápido y listo para llevar todos los días!