Consejos de Brainy Bellies para la lonchera de padres ocupados – Hazlo fácil, hazlo divertido
Sabemos que, como padre ocupado, lo último que necesitas es otra tarea complicada añadida a tu rutina de la mañana. Preparar una lonchera saludable para el intestino debe sentirse manejable, no abrumador. Aquí están nuestros mejores consejos prácticos para hacer que la lonchera saludable para el intestino de Brainy Bellies sea rápida, fácil e incluso divertida para toda la familia.
Consejo 1 – Prepara las comidas el domingo
Esta es la cosa más importante que puedes hacer para que preparar loncheras saludables para el intestino sea fácil durante toda la semana. Dedica de 30 a 45 minutos el domingo a preparar lo siguiente y empacar la lonchera en las mañanas escolares ocupadas tomará menos de cinco minutos cada día.
Cocina una gran cantidad de quinoa o farro en caldo de huesos y guárdala en el refrigerador. Prepara una tanda de Barras de Avena con Frutas y Semillas de Brainy Bellies o Bolitas Energéticas. Cocina una tanda de huevos duros y mantenlos pelados en el refrigerador. Saltea una tanda de tofu orgánico en aceite de sésamo y salsa de soja. Asa una tanda de remolachas orgánicas y guarda el agua de remolacha para yogur morado mágico o avena. Lava y corta pimientos dulces, zanahorias y pepinos para que estén listos para tomar y llevar. Divide el yogur griego en pequeños recipientes individuales con tapa.
Tener todo preparado y porcionado significa que empacar la lonchera por la mañana es simplemente cuestión de tomar los ingredientes y armarlos en lugar de cocinar y preparar.
Consejo 2 – Usa el congelador a tu favor
Mantén siempre bolsas de edamame orgánico sin cáscara y guisantes orgánicos congelados en tu congelador. Por la mañana simplemente colócalos directamente congelados en la caja bento; estarán perfectamente descongelados para la hora del snack y funcionan como paquetes de hielo naturales que mantienen el resto de la lonchera frío y fresco hasta el almuerzo.
Este es el truco definitivo de snack saludable para el intestino sin preparación para las mañanas ocupadas. También recuerda cocinar proteína extra durante la cena: el salmón, pollo o bistec sobrante empacado con una bolsa de hielo al día siguiente significa que la proteína del almuerzo ya está lista sin ningún esfuerzo por la mañana.
Consejo 3 – Invierte en una buena lonchera
Una buena lonchera marca una diferencia importante tanto en la calidad de la comida como en la probabilidad de que tu hijo realmente la coma. Busca una lonchera con múltiples compartimentos para que los diferentes alimentos se mantengan separados y atractivos, aislamiento para mantener fríos hasta la hora del almuerzo alimentos ricos en probióticos como yogur y kéfir, y proteínas como salmón y huevos, cierres fáciles de abrir y recipientes que tu hijo pueda manejar de forma independiente en la escuela, y un tamaño que quepa cómodamente en la mochila sin ser demasiado pesada.
Un buen termo también es una inversión que vale la pena para quinoa caliente, sopa de frijoles y otros platos principales reconfortantes que a los niños les encantan en los días fríos.
Consejo 4 – Involucra a tu hijo
Los niños que ayudan a elegir y preparar su propia comida tienen muchas más probabilidades de comerla realmente. Cada domingo o la noche antes de la escuela, siéntate con tu hijo y deja que elija sus snacks y acompañamientos de una selección de opciones saludables para el intestino que ya hayas preparado.
Dales dos o tres opciones para cada componente de la fórmula de la lonchera, como: ¿hoy quieres edamame o guisantes dulces?
Mejor aún: ¡involúcralos en la preparación de comidas del domingo! A los pequeños les encanta ayudar y hay muchas tareas aptas para niños en la cocina de Brainy Bellies. Los niños más pequeños pueden lavar verduras, arrancar hojas de kale y mezclar ingredientes, mientras que los mayores pueden ayudar a cortar vegetales como pepinos, pimientos dulces y zanahorias con supervisión.
Preparar juntos nuestras Barras de Avena con Frutas y Semillas y Bolitas Energéticas de Brainy Bellies es una de nuestras actividades familiares favoritas: a los niños les encanta poner ingredientes en la licuadora o procesador de alimentos, formar las bolitas con sus manos y cubrirlas con semillas de chía o coco rallado. ¡Puede ser un poco desordenado, pero esa es parte de la diversión!
Cuando los niños ayudan a preparar su propia comida sienten orgullo y responsabilidad, lo que hace que realmente tengan ganas de comerla en la escuela al día siguiente. Además, estás desarrollando sus habilidades en la cocina y una relación positiva con los alimentos integrales saludables: lecciones que los nutrirán durante toda su vida.
Consejo 5 – Mantenla colorida
Una lonchera colorida no solo es hermosa: también es una señal de diversidad nutricional, algo increíblemente importante para la salud intestinal. Diferentes frutas y verduras de distintos colores contienen diferentes antioxidantes, vitaminas y fibras prebióticas que alimentan diferentes bacterias beneficiosas en el intestino.
Mientras más colores haya en la lonchera, más diverso y saludable será el microbioma intestinal de tu hijo. Intenta incluir al menos tres colores diferentes en cada lonchera: piensa en arándanos, edamame verde, tiras de pimientos dulces rojos, amarillos y naranjas, tomates cherry, yogur morado teñido con remolacha y aguacate cremoso juntos para crear un arcoíris de beneficios saludables para el intestino.
Consejo 6 – Cambia las opciones regularmente
Mantén las cosas interesantes y apoya la diversidad del microbioma intestinal cambiando diferentes combinaciones de alimentos saludables para el intestino durante la semana. Usa la Fórmula de Lonchera de Brainy Bellies como guía, pero cambia los platos principales, proteínas, snacks y frutas cada día para que tu hijo no se aburra comiendo lo mismo.
Una dieta diversa apoya un microbioma diverso, y un microbioma diverso es un microbioma saludable.
Consejo 7 – Hazlo divertido
La comida debe ser algo alegre, especialmente para los niños. Aquí hay algunas formas sencillas de hacer que la lonchera saludable para el intestino sea divertida y emocionante:
Convierte su yogur en morado usando agua de remolacha para una sorpresa mágica. Usa cortadores de galletas para cortar sándwiches o frutas en formas divertidas. Agrega una pequeña nota escrita a mano o un dato divertido sobre la salud intestinal para que tu hijo lo lea durante el almuerzo. Deja que tu hijo decore su lonchera con pegatinas. Empaca un tenedor o cuchara de un color divertido que le guste.
Estos pequeños detalles hacen que la lonchera se sienta especial y emocionante en lugar de una rutina, y aumentan las posibilidades de que tu hijo coma todo lo que lleva dentro.
Consejo 8 – No busques la perfección
Finalmente, y lo más importante, no busques la perfección. Habrá mañanas en las que la lonchera sea menos que ideal: cuando tomes lo más rápido porque llegas tarde y todos siguen en pijama a las 7:45 a. m. Y eso está completamente bien.
En Brainy Bellies creemos en el equilibrio y en la vida real. El objetivo no es una lonchera perfecta y saludable para el intestino todos los días. El objetivo es la constancia con el tiempo: tomar decisiones saludables la mayor parte del tiempo para que una lonchera imperfecta ocasional no importe en el panorama general.
Cada snack rico en fibra, cada yogur probiótico y cada puñado colorido de bayas que colocas en esa lonchera es una inversión en la salud intestinal, el desarrollo cerebral y el bienestar a largo plazo de tu hijo.
¡Lo estás haciendo increíble! ¡Sigue adelante!
La conclusión de Brainy Bellies
Crear una lonchera escolar saludable para el intestino no tiene que ser complicado, costoso ni consumir mucho tiempo. Con la Fórmula de Lonchera de Brainy Bellies, un poco de preparación los domingos, un congelador lleno de edamame y guisantes, y los ingredientes adecuados a mano, puedes nutrir el microbioma intestinal de tu hijo y alimentar su cerebro cada día escolar, en menos de cinco minutos cada mañana.
Un intestino feliz realmente construye un cerebro fuerte, ¡y todo comienza con lo que hay dentro de esa lonchera!
